martes, 13 de noviembre de 2012

Armonía


.
Si tuviésemos una banda sonora todo sería más sencillo.
 
 
Sabríamos que si hay un redoble de tambores algo importante está por suceder.
 
No tendríamos que ponernos canciones deprimentes para acompañar los momentos de tristeza, porque ya estarían ahí. Además así la gente sabría lo que de verdad sientes, y no tendría lógica intentar parecer fuerte, fingir esa alegría que tanto duele por no ser de verdad.
 
Los peores momentos estarían precedidos de una inquietante música que nos pondría sobre aviso.
 
Los días alegres serían aún más alegres por estar acompañados de hermosas melodías.
 
Y en las situaciones de verdadero enfado, un atronador sonido de timbales demostraría lo enojados que podemos llegar a sentirnos cuando traicionan nuestra confianza.
 
Podríamos saber que todo ha terminado con solo oír esa música deprimente mientras ves como se acerca quien pensabas que siempre estaría ahí. Y al saberlo dejaríamos de autoconvencernos de que todo va bien, porque nada va bien.
 
También podríamos expresar todo el amor por aquellas personas tan importantes en nuestra vida, con una de esas melodías que hacen que se nos salten las lágrimas.
 
Nuestro mundo estaría en armonía con nuestro estado de ánimo.
 
 
 
Todo eso y más podría suceder si nuestra vida tuviese su propia banda sonora.
 
 
 
 
 
.