Suaves nubes de tranquilidad me mecen. El sueño va y viene en oleadas de un color tenue. La relajación invade mi cuerpo. Todo parece flotar…
Pero en este paisaje idílico se cuela un alarido. Un repentino despertar. Mi alrededor me resulta extraño por unos momentos. Desorientada y asustada. Y entonces aparece frente a mi. Aproximándose cada vez más. Veo que se acerca el final. Y un grito sale de dentro. Pero no sirve. Nada nos para. No lo suficiente. Pum, ya no hay luz. El tiempo desaparece. Hasta que vuelve de golpe. Bruma y ruido. Tengo que salir de aquí. Rápido, rápido… Veo el cielo azul. Estoy fuera. Toco y no me lo creo. Miro y sí, estoy.
Estoy, y eso es lo más importante.
.