domingo, 6 de octubre de 2013

Sólo una estación

.
Creo que ya lo entiendo, sólo soy una estación en sus vidas.
 
Llegan hasta mí buscando algo.
Ayuda para salir de su pozo, distracción para olvidar las piedras del camino, alegría para poder enfrentarse con ganas renovadas a lo que les queda por delante.
 
Pero una vez les he dado cuanto pueden necesitar, se ven preparados y ansiosos por seguir su camino.
 
Sin mí, por supuesto.
Mi lugar está sólo en esa estación. Inamovible, perecedero, fijo.
Después se van sin mirar atrás, felices por haber sido ayudados. Recuperados, fuertes y con ánimo.
 
Pero toman el tren de no retorno, y entonces sé que no volveré a verlos más.
No así, nunca tan cerca, tan en confianza, tan míos.
 
Prácticamente vivo por y para esas paradas. Es entonces cuando entrego todo lo que soy.
Cuando saco todo lo bueno y más. Todo para ellos, porque yo no lo necesito.
Porque dar sienta muchísimo mejor.
Me hace feliz.
 
Pero nunca me quedo a disfrutar del resultado. Las pocas veces que no se van ellos, les empujo yo dentro del vagón. Lejos.
 
Y me quedo de nuevo sola en esa estación. Esperando a que llegue el siguiente viajero.
 
 
 
.

domingo, 29 de septiembre de 2013

No quiero olvidar


.
Sí, ya sé que dije que a veces olvidar es bueno, que me alegro de poder prescindir de ciertos recuerdos…   Pero no quiero que ocurra sin poder elegirlo, y desgraciadamente el olvido no siempre se ciñe a nuestros deseos.

No puedo obligar a mi cabeza a recordar sólo lo que yo quiera, ni tampoco obligarla a que se acuerde de todos esos momentos cuando comiencen a difuminarse.


No quiero olvidar...


Quiero poder recordar todos los momentos de felicidad.
También todos los errores, puesto que de ellos he aprendido mucho.
Recordar todos los besos dados y recibidos, todos los abrazos compartidos.
No olvidar caricias, roces, sensaciones.
Recordar hasta el mínimo momento que me haya hecho feliz a lo largo de la vida.
Guardar para siempre todo aquello en mi memoria.
 
Recordarte a ti.
 
A ellos.
 
A mí.
 
 
.

martes, 7 de mayo de 2013

Una espiral que no acaba

.

Conozco a alguien. Me interesa. Nos vamos acercando. Aparece algo aquí dentro. Cada vez hablamos más. De pronto, sin saber muy bien cómo, aparece la distancia. Las cosas dejan de ser como antes. Inevitablemente me alejo. Al tiempo ya somos simples conocidos.

Conozco a otra persona. Me interesa. Nos vamos acercando. De nuevo hay algo aquí dentro. Y la cosa va bien. Cada vez hablamos más. Y otra vez veo que algo falla. Todo cambia. Nos alejamos. Pierdo el interés. Pasa a ser un conocido más.

Conozco a otro chico. Bien. Me interesa. Es acercarnos un poco más y ya aparece esa sensación. A ver, no me voy a emocionar tanto. Parece que la cosa marcha. Esta vez sí que sí. Pero entre confesión y confesión va apareciendo de nuevo esa distancia. Algo falla. Otra vez toca alejarse.

Llega alguien nuevo que despierta mi interés. Esta vez me lo pienso más. ¿Merece la pena? Da igual, ya se ha despertado esa parte de mi. Y va bien, pero ya no me fio. ¿Para qué acercarse si luego todo acaba en distancia? Pero bueno, por probar no pierdo tanto. Si acaso el tiempo.

Tiempo que paso girando en una espiral que no acaba.

Me pregunto si ésta vez él podrá sacarme de aquí.

Y espero que de veras lo consiga.



.

jueves, 18 de abril de 2013

Ese ruido de fondo

.
Pensamientos negativos, me gustaría pediros algo.
 
Desearía que no aparecieseis de repente, sin previo aviso, por mi cabeza. Me gustaría pasar más tiempo a solas conmigo misma sin que estuvieseis machacándome. No quiero teneros siempre ahí como un molesto ruido de fondo.
 
Porque aunque intente no haceros mucho caso, a veces es imposible ignoraros por completo…
 
Me desgastáis. Me hacéis dudar. Conseguís que lo que está bien parezca mal. Que lo que era seguro deje de serlo. Sois agotadores.
 
Menos mal que tengo muchas otras cosas en las que pensar. Y tantas por las que disfrutar. Sino me tendríais anulada…
 

 


.

sábado, 13 de abril de 2013

Ya no va a ser como antes

.
Es muy cómodo apartar a la gente a un lado cuando no interesa, y volver a recurrir a ellos cuando se necesitan.

Pero no es justo que pretenda que volvamos a estar a su lado como antes. Que simplemente con un "Quiero quedar con vosotras" cambiemos a última hora nuestros planes sólo por ello.

Porque aunque esto hace tres años habría funcionado, ahora ya no. Ha pasado mucho tiempo, han sido bastantes desplantes, demasiada indiferencia, muy poco interés,... y eso no se soluciona de la noche a la mañana.

Mucho menos si encima la solución se busca sólo por necesidad, por conveniencia. Y no es sólo mi impresión, no dudo de sus ganas pero de verdad creo que es sólo porque ahora le viene bien.

Yo necesito algo más. No me vale un "Hola, estoy aquí de nuevo". Me gustaría que se diera cuenta de lo que siento, de todo lo que ha pasado estos tres años. Que se diera cuenta de cómo se ha ido alejando, y cómo hemos intentado retenerla, hasta que ha llegado un punto en que hemos dejado de esforzarnos. Porque cansa tratar de mantener a alguien a tu lado si no pone de su parte...

Me gustaría que entendiese todo esto sin necesidad de tener que echarle ninguna charla, porque ni quiero ni tengo ninguna gana...



.

viernes, 12 de abril de 2013

Un mes

.
Es increíble cómo pueden cambiar tantas cosas en un mes.
 
Personas que pensaba que llegarían a ser imprescindibles han perdido su importancia, y otras nuevas ahora no salen de mi cabeza.
 
He visto como algunos se han recuperado de viejas heridas, pero la salud de otros de los que me rodean ha dado un paso atrás.
 
Hay amigas que han encontrado una mitad que las complementa, y otras finalmente se han alejado de quien no terminaba de encajar.
 
Mucho más ha cambiado a mi alrededor... Las cosas ya no son como antes, ni se quedarán así indefinidamente.
 
Quién sabe cómo estará todo dentro de otros treinta días...
 
 
.

miércoles, 3 de abril de 2013

sәʌәɹ |ɐ

.

Hoy he tomado todas mis decisiones al revés.

Cosas de las que estaba segura me han fallado.
Me he llevado decepciones que no estaban previstas.
Gente que deseaba a mi alrededor se ha ido.
Y sin embargo no he podido evitar a otros que no quería ni ver...

El futuro se ha reído de mi descaradamente.

El pasado me ha dado una patada en el culo.

Y mientras el presente no ha acudido en mi rescate, y sólo se ha dedicado a enmarañarlo todo más...



.

lunes, 1 de abril de 2013

Mi iceberg

. 
Ya no queda casi rastro de aquella cicatriz.
 
 
A simple vista, lo único que se puede apreciar es este
contorno violeta que se deja ver cuando hace demasiado frío.
 
Sin embargo, eso sólo representa una 
pequeña parte de la verdadera marca.
 
Es la punta de mi particular iceberg.
 
Este que no me deja olvidar toda esta vulnerabilidad.
Pero que también me recuerda que estoy.

 
.

sábado, 23 de marzo de 2013

Otro final

.

Parece que siempre pasa igual.
Y que la próxima vez se volverá a repetir la misma historia.

No sé si es que no soy capaz de cambiarla,
o que de momento nadie merece que la cambie.
No lo sé. 

Sólo espero que tenga otro final.
Que no vuelva a acabar mal.
Y que tampoco se quede a medio escribir,
dejándome para siempre con la duda de cual podría haber sido el desenlace.

Yo ya sé el desenlace que quiero,
pero la historia aún se me resiste…
 
 
 
.

jueves, 14 de febrero de 2013

Recuerdos escondidos

.
Y pensar que va a olvidarlo todo…
 
Cuando paseabais de la mano por el parque, todos los besos que le has dado, los apodos cariñosos, las veces que te secaba las lágrimas y te decía “todo irá bien”, los abrazos que no tenían fin, los viajes a tantos lugares maravillosos, lo mucho que os quereis... Todo ello acabará desapareciendo, o quedará muy escondido, en rincones de su mente que se volverán prácticamente inaccesibles.
 
¿Y si ese momento llega antes de lo esperado? ¿Y si hasta entonces no estás demostrando lo suficiente cuanto le amas?
 
Supongo que cuantos más recuerdos buenos haya, más difícil será que desaparezcan todos. Puede que sea más probable que de repente alguno bucee en su memoria y salga a la luz. Que durante al menos un momento llegue a tener conciencia de que todo aquello ocurrió. Que fue real.
 
Pero seguramente sea sólo momentáneo. Y es que por desgracia habrá días en que ni siquiera recuerde que eres su hija, pasando a ser una completa desconocida.
 
 
Porque el alzheimer acabará llevándose todos esos recuerdos, y más.




.