martes, 13 de noviembre de 2012

Armonía


.
Si tuviésemos una banda sonora todo sería más sencillo.
 
 
Sabríamos que si hay un redoble de tambores algo importante está por suceder.
 
No tendríamos que ponernos canciones deprimentes para acompañar los momentos de tristeza, porque ya estarían ahí. Además así la gente sabría lo que de verdad sientes, y no tendría lógica intentar parecer fuerte, fingir esa alegría que tanto duele por no ser de verdad.
 
Los peores momentos estarían precedidos de una inquietante música que nos pondría sobre aviso.
 
Los días alegres serían aún más alegres por estar acompañados de hermosas melodías.
 
Y en las situaciones de verdadero enfado, un atronador sonido de timbales demostraría lo enojados que podemos llegar a sentirnos cuando traicionan nuestra confianza.
 
Podríamos saber que todo ha terminado con solo oír esa música deprimente mientras ves como se acerca quien pensabas que siempre estaría ahí. Y al saberlo dejaríamos de autoconvencernos de que todo va bien, porque nada va bien.
 
También podríamos expresar todo el amor por aquellas personas tan importantes en nuestra vida, con una de esas melodías que hacen que se nos salten las lágrimas.
 
Nuestro mundo estaría en armonía con nuestro estado de ánimo.
 
 
 
Todo eso y más podría suceder si nuestra vida tuviese su propia banda sonora.
 
 
 
 
 
.

martes, 23 de octubre de 2012

Dejemos el mundo a un lado

.

Olvidémonos de todo por un rato.
 
Olvidemos que esto no va a ningún sitio.
No te preocupes por cosas sin importancia, eres tú y a mi eso me basta. Eso es lo importante.
Deja de pensar en todos aquellos que están en nuestra contra. Me importa tan poco lo que puedan decir…
 
Intentemos dejar todo eso a un lado. Ahora sólo estamos nosotros.
Aprovechemos esto, aprovechémoslo porque puede que mañana haya acabado.
Puede que no vuelva a suceder.
 
O sí.
Quizá lo que sentimos no es tan malo.
A lo mejor, sin darnos cuenta, estamos siguiendo el camino correcto.
Nuestro camino.
 

 

.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Autoestima

.
 
El problema surge cuando en vez de no entender 
'¿Que tiene ella que no tenga yo?'
no dejas de preguntarte
'¿Qué tengo yo que no tenga ella?'.
 
 
 
 
.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Querer sin querer

.

Hay ciertas cosas que me gustaría hacer...
El problema es que no quiero querer hacerlas.
Aunque sean lo que más desee ahora mismo.
Porque a veces al hacerlas me siento tonta. Dependiente. No tanto como obsesionada, pero si obcecada. Como si persiguiese algo que siempre va a quedar inalcanzable.
A veces lo tengo cerca, tan cerca… pero no lo suficiente. Y luego se aleja, y yo me pierdo entre tantos caminos.
No quiero quererlo, pero no puedo evitarlo. Es superior a mi. Y me expongo. Demasiado para mi gusto. Y sin embargo menos de lo necesario.

 
Sé que mi conclusión ahora mismo es no volver a hacerlo.
 
 
También sé que aún así mañana volveré a querer aquello que no puedo querer.





.
 

lunes, 17 de septiembre de 2012

Sin banda sonora


.
En la vida real no suena la típica música conmovedora
en el preciso instante en que conoces a esa persona.
En la vida real avanzas sin banda sonora y a veces a tientas
porque ni siquiera ves más allá de tus narices.
Y puede que estés pasando por alto aquello tan importante.
Puede que lo tengas ahí y simplemente no lo veas.
No te atrevas.
No lo creas alcanzable.
No quieras sufrir.
Y sin quererlo no intentes ser feliz.
 
 
 
 
.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Estoy

.
Suaves nubes de tranquilidad me mecen. El sueño va y viene en oleadas de un color tenue. La relajación invade mi cuerpo. Todo parece flotar…

Pero en este paisaje idílico se cuela un alarido. Un repentino despertar. Mi alrededor me resulta extraño por unos momentos. Desorientada y asustada.  Y entonces aparece frente a mi. Aproximándose cada vez más. Veo que se acerca el final. Y un grito sale de dentro. Pero no sirve. Nada nos para. No lo suficiente. Pum, ya no hay luz. El tiempo desaparece. Hasta que vuelve de golpe. Bruma y ruido. Tengo que salir de aquí. Rápido, rápido… Veo el cielo azul. Estoy fuera. Toco y no me lo creo. Miro y sí, estoy.

Estoy, y eso es lo más importante.

 


.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Si no puede hacerte daño, no te hará feliz...




Efectivamente, si no puede hacerte daño no te hará feliz.

Y por eso sé que aquí no soy feliz.
Aquí simplemente soy.

Aquí poco puede afectarme.
Parezco estar en un limbo de emociones.
Todas difusas y sin hacer mucho efecto en mi.

Pero, ¿qué puedo esperar de un lugar así?
¿Qué puede ofrecerme?





.

viernes, 29 de junio de 2012

Otra vez...

.
 
Sí, soy tonta y me ha vuelto a pasar lo mismo.

De esta aprendo, lo prometo.




.

viernes, 22 de junio de 2012

Tarareando mariposas

.

Esta noche pienso ahogar entre sábanas los temores, dormir para siempre el rechazo y la oscuridad.
Voy a encadenar mis lágrimas entre desiertos de dudas, y después me marcharé corriendo de allí, para así olvidar el camino de vuelta y no regresar jamás.
 

Mañana me despertaré pensando en púrpura, tarareando mariposas.
Respiraré toda la energía que sea capaz y gritaré con la mirada que quiero sonreírle al mundo.



.

jueves, 24 de mayo de 2012

Esa sensación


De repente aparece esa sensación.

Creo que en realidad nunca ha llegado a irse, pero pocas veces la siento.
Esa impresión que te aborda de repente, al reconocer a alguien de quien ya no te acordabas. Alguien que desapareció de tu vida hace ya un tiempo, en quien te has acostumbrado a no pensar. Alguien que aunque ves con relativa frecuencia, has apartado casi por completo de tu mente. Pero a quien de vez en cuando es inevitable recordar.
Y ves como han cambiado las cosas desde entonces. Siempre ese mismo pensamiento: "Yo antes la conocía. Éramos muy amigas."
Pero no la puedo echar de menos, porque ya ni siquiera la conozco. Es una sensación rarísima. 
Entonces, inevitablemente aparece en mi cara esa sonrisa triste. Esa sonrisa de lado, que no merece ni que la llamen sonrisa.
Pero no me siento triste. No me pongo a recordar con nostalgia todos los buenos momentos, ni me invade el rencor por los malos. Para eso tendría que encontrarme muy abatida. Simplemente es resignación. Sí, es una sonrisa resignada. 

Ahora las cosas están así. Y como no van a cambiar, de nada sirve darle vueltas.



.

miércoles, 11 de abril de 2012

To give an arm for

.



Muchas veces pensamos en todo lo que seríamos capaces de hacer por la gente que amamos.
Si hay alguien por quien realmente sintamos algo tan fuerte, nos vemos capaces de todo. Llegamos a pensar que las cosas que haríamos se deben a que buscamos lo mejor para esa persona.

Pero a ti no te voy a mentir. En el fondo estoy siendo egoísta, porque siempre lo más importante voy a ser yo.
Y sé que sin ti me sería tan difícil seguir… Porque agonizaría cada vez que pensase en que ya no estas, en que no voy a volver a verte nunca, en que jamás volverás a abrazarme, a hacerme sonreír, a estar ahí conmigo.
Y a veces puedo no ser la persona más cariñosa del mundo, porque creo que es tan obvio lo mucho que me importas, que no veo necesario repetirlo. Curioso, porque yo soy la primera que tiendo a olvidar que le importo a la gente, y necesito continuas muestras de ello. Pero también es para mi indudable lo mucho que me quieres, lo mucho que me queréis los dos. Y sé que no podría vivir sin vosotros.

Si hubiera que dar un brazo lo daría, lo que fuera, con tal de no perderos. No lo soportaría.

Otra vez pensando primero en mi.



.

lunes, 12 de marzo de 2012

Un poco de luz

.

No es fácil ayudar a alguien cuando por dentro todo lo que siente es dolor.
Cuando la tristeza apenas le deja respirar.
Cuando parece que nada tiene sentido.

No lo es, pero a veces se puede intentar arrojar un poco de luz. Tratar de iluminar, aunque sea levemente, el camino que ahora parece tan oscuro.

Eso es lo que voy a intentar ahora. Que aunque no sea mañana, ni la semana que viene, aunque aún haga falta tiempo para cicatrizar y tratar de superar los golpes, después de esto puedas ver que la luz está ahí, esperándote.

Y de la forma que mejor sé hacerlo es basándome en mi experiencia. Por eso puedo asegurarte que el año que viene esto ya ni te afectará. Entonces podrás pensar en ello sin derramar ni una lágrima. Le recordarás sin que el corazón se te encoja por ello. Ya no te sentirás deshecha cuando le veas, ni te derrumbarás cuando por fin se marche. Dejarás de preocuparte por lo que piense o deje de pensar. Y finalmente quedará arrinconado en algún lugar de la memoria.

Pero no te voy a engañar, te esperan unos meses muy duros. Recuerdos en avalancha, destrozando todo a su paso. Tardes en las que echas de menos tantas pequeñas cosas. Arrebatos que parecen buena idea, pero que en el fondo te destrozan más. Remordimientos. Culpabilidad por cosas que ya es mejor no remover. Todo un montón de “y si hubiera…” que no tiene sentido plantearse, porque sólo consiguen que duela más. Y sobre todo sentimientos, demasiados, que te arrastran a ese fondo oscuro.

Así día tras día, hasta que poquito a poco el dolor vaya difuminándose. Muy lentamente, pero acaba por suceder. Entonces aparecen de nuevo las ilusiones, y dejas de cerrarte totalmente por miedo a que vuelvan a hacerte daño. Todo aquello parece ya tan lejano…

Y por fin vuelves a ser tú.




.

martes, 14 de febrero de 2012

Recuerdos

.
Muchas veces nos quejamos y nos lamentamos de tener una memoria con fecha de caducidad. De vernos resignados a perder tantos recuerdos, o a no poder evitar que se vayan distorsionando.

Sin embargo yo me alegro.

Sí, hay recuerdos que querría conservar intactos para siempre. Son recuerdos que me encantaría no perder jamás. Recuerdos que muchas veces me hacen sentir mejor o me ayudan a no cometer los mismos errores, que me hacen reencontrarme, ser un poquito más yo.

Pero hoy por hoy me alegro de poder prescindir de otros tantos. Me alegro de que recuerdos no deseados se hayan difuminado, de que muchos momentos desagradables hayan perdido su intensidad, y de no echar tanto de menos cosas buenas que ya no están, ni lamentarme por otras que ya no quiero.

Creo que, aunque a veces sea molesto o triste, debemos perder recuerdos para poder seguir. Dejando así hueco para otros nuevos que vendrán, aunque ninguno de ellos vaya a quedarse indefinida e inalteradamente.



.

domingo, 8 de enero de 2012

Ficción

.
Personalmente, yo prefiero las series cómicas, cuya función básica y primordial es entretenerte y hacerte reír, antes que las pasteladas empalagosísimas, que se centran sobre todo en dos personajes y en su historia de amor.

Pero sin embargo cuando una de estas pasteladas me engancha... no hay quien me saque. Y mira que no son nada buenas. Porque te hacen querer algo que no te va a ocurrir a ti, eso tenlo por seguro.

Básicamente están basadas en una gran mentira inventada. Vale, sí, al igual que toda serie. Es ficción. Pero hacen que quieras esa ficción. Que la desees con todas tus fuerzas. Que sientas que las cosas valen menos sólo porque no son como ellos las pintan.
Además, llevan a mucha gente a incluso obsesionarse con quienes las interpretan. A desear estar con ellos. ¿No entienden que sólo son actores? ¿Que lo único que hacen es actuar según un guión escrito por otro? Tienen su propia vida, y casi siempre está bastante lejos de la nuestra. Ni penséis en acercarlas, es prácticamente imposible.

Pero dejando a parte el inevitable encaprichamiento con los actores, tendríamos que poder distanciarnos de la escena en general. De la historia. Y verla desde la perspectiva que le corresponde. La de una serie ficticia hecha para entretener.

Intentemos que no nos repercuta irreversiblemente en nuestra realidad, porque no pertenecen al mismo plano.

Dejemos de buscar ideales que nos han metido en la cabeza.




.

martes, 3 de enero de 2012

Amar duele

.

Amar duele.

Prefiero sólo querer, aunque no sea tan intenso, pero al menos no te puede destrozar.

La pena es que no se puede elegir, y por mucho que te convenzas de no implicarte más de lo que estás dispuesta a soportar, al final acabas haciéndolo.
Siempre se nos escapa de las manos.

Y me gustaría avisar a todos aquellos que acabarán rotos por amor. Avisarles de que no amen, que no se enamoren. Que duele, demasiado.

Aunque sé que hay otros que a pesar de todo encuentran la felicidad en ese amor. Y por eso, porque sé que es posible, es por lo que no me cierro del todo.

Debería hacerlo si no quiero sufrir, pero sería demasiado triste.
Un desperdicio de todo lo que puedo llegar a sentir, a dar, a vivir.



.