Hay ciertas cosas que me gustaría hacer...
El problema es que no quiero querer hacerlas.
Aunque sean lo que más desee ahora mismo.
Porque a veces al hacerlas me siento tonta. Dependiente. No tanto como
obsesionada, pero si obcecada. Como si persiguiese algo que siempre va a quedar
inalcanzable.
A veces lo tengo cerca, tan cerca… pero no lo suficiente. Y luego se
aleja, y yo me pierdo entre tantos caminos.
No quiero quererlo, pero no puedo evitarlo. Es superior a mi. Y me
expongo. Demasiado para mi gusto. Y sin embargo menos de lo necesario.
Sé que mi conclusión ahora mismo es no volver a hacerlo.
También sé que aún así mañana volveré a querer aquello que no puedo
querer.
.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Escribe aquí lo que sientes.