sábado, 16 de abril de 2011

El sol ha vuelto a salir

.

Como siempre se ha dicho, a la tormenta le precede la calma.
Una calma tensa, que produce intranquilidad. Una calma llena de pensamientos reprimidos, palabras no dichas, verdades ocultas…
Una calma que finalmente estalla de la forma más tonta posible, pero que una vez desencadenada es imposible contener.
Ya no puedes construir más barreras para frenarla. Se te han agotado todas. Ya usaste los rodeos para esquivar el tema, la distracción, las promesas vagas… Y ya no sirven.

Odio las tormentas.
La oscuridad que conllevan. El ruido que te impide oír tus propios pensamientos. El frío que consigue meterse tan dentro…
Y sobre todo el hecho de que llega un momento en que no sabes si de verdad sigue lloviendo, o lo que cae y te empapa de dolor son tus propias lágrimas.

Lo único bueno que tienen es que tarde o temprano acaban pasando.
Y después de la tormenta, poco a poco, llega la calma. Otro tipo de calma formada por alivio, avances, nuevas emociones,…

Pero aún queda lo mejor.
Y es que, de repente, un día te levantas y te das cuenta de que el sol ha vuelto a salir, trayéndote de vuelta tus ganas de reír, de soñar, de saltar, de hablar, de besar, de correr, de cantar, de abrazar, de sentir, de disfrutar…

Tus ganas de vivir.




. 

1 comentario:

  1. Aaiiiiiiii andrea!!! Stoy esperando a ver si publicas ka nueva entrada!! Solecito ke te quiero!!! Xd

    ResponderEliminar

Escribe aquí lo que sientes.