.
Tratan de no desprenderse, pero es imposible. Y mientras caen se agarran con uñas y dientes rasgándome por dentro.
Oleadas de dolor vienen y van. Me doblan en dos, sometida a sus caprichos.
Y así un mes tras otro.
Sólo hace cuatro horas que me tomé la última pastilla, así que tengo que esperar. Querría tomarme medio bote de golpe, y que así pasase todo este dolor, pero no creo que eso sea muy sensato.
Así que me hago un ovillo en la cama y mientras me desgarran por dentro simplemente espero.
.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Escribe aquí lo que sientes.