Hay veces en que por falta de sitio un viajero toma el asiento contiguo a ti.
Pero en cuanto uno individual queda libre, la mayoría se alejan apresuradamente para ocuparlo, abandonándote sin ningún reparo.
Y entonces me suelo preguntar ¿qué le hice yo para que me deje de esta forma?
.
Siempre pasa en el tren, igual que nadie cruza su mirada contigo y si lo hace no es por más de un segundo...
ResponderEliminar