Sí, Grouxo Marx tenía razón.
La sensación al bajar en un ascensor puede perfectamente confundirse con lo que sentimos al enamorarnos. Un vuelco en el estómago, un revoloteo, y ese estremecimiento que te recorre todo el cuerpo.
Así que la próxima vez que quiera sentir ese cosquilleo creo que bajaré desde el edificio más alto que encuentre, parando piso por piso.
Mucho más fácil que enamorarse...
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Pero a ti no te gusta montar en ascensor asique creo que seguiría siendo mejor que te enamores^^ a mi ir en ascensor me gusta, pero es mejor el mareo que provoca el amor que el de bajar en ascensor.
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